Técnicas de Cocción: Freír

Técnicas de Cocción: Freír

La técnica de cocción conocida como “freír” es una de las formas más empleadas actualmente en la cocina del día a día. Esto es así porque permite cocinar todo tipo de alimentos de forma sencilla y rápida en general, ya que su cocción se hace sumergiéndolos en una buena cantidad de aceite a alta temperatura, o cualquier otro tipo de grasa, lo que hace que el alimento quede “frito.

A pesar de ser una de las formas más comunes de cocinar hoy en día, es una de las menos saludables, ya que con este tipo de cocción se consiguen alimentos con más contenido calórico, debido a que los mismos acaban absorbiendo parte del aceite o la grasa empleada para freírlos. También suelen resultar más indigestos los alimentos una vez que se han frito, algo que hay que tener en cuenta en personas con problemas digestivos.

Lo más aconsejable es freír todo tipo de alimentos en aceite de oliva de buena calidad, ya que su uso supone que la fritura quede más sabrosa y absorba menos cantidad de aceite que si se emplea otro tipo de aceite o grasa. Además este aceite es el más adecuado para calentarlo a altas temperaturas, y siempre tenemos que freír entre 140ºC y 180ºC, dependiendo del tipo de alimento o preparado que vayamos a cocinar de esta forma.

Hay distintas variantes de fritura dependiendo de lo que vayamos a freír, ya que no todos los alimentos o preparados se pueden freír directamente en el aceite. Entre los que sí se pueden freír de esta forma están las patatas o huevos, pero hay otros que necesitan ser rebozados antes de freírlos, ya sea porque expulsan agua durante el proceso, como las verduras, el pollo o el pescado, o bien porque queremos que una vez fritos queden jugosos por dentro y crujientes por fuera, como por ejemplo unas croquetas.